viernes, 4 de mayo de 2007

Primeras clases


Hace algunos fines de semana tuve la oportunidad de estrenarme en el rol de fimoprofesora.


Mis dos primeras alumnas (o mejor dicho, víctimas) fueron una amiga y mi hermana mayor.
Estábamos en mi taller, les enseñaba lo que había hecho últimamente y se me ocurrió que podía ser divertido que ellas también intentasen crear algo.

Mientras lanzaba mi sugerencia, para tentarlas iba sacando cosas de una enorme caja de latón: pastillas de fimo de colores, cortadores con diversas formas, rodillos...
Yo creo que todos guardamos al niño que fuimos en alguna parte de nosotros así que... ¿quién puede resistirse ante tal despliegue de materiales?
¿Quién se va a dejar escapar la oportunidad de apretar un trozo de arcilla color frambuesa entre sus manos mientras se deja llevar por su imaginación?

Parecía que les costaba creer que les dejase trastear con mis "juguetes".
También había expectación por usar la laminadora, qué gracia, no sabía que les hacía tanta ilusión eso de girar la manivela.

Al ver tal predisposición, me animé más todavía y nos pusimos manos a la obra.

Mi hermana quería un colgante en forma de mariposa para su móvil y como el cortador en forma de mariposa más pequeño que tengo es muy grande para ese tipo de colgante, le enseñé a hacerlo con una mariposa de papel washi y kato medium.

Mientras tanto, mi amiga se adentraba en el maravilloso mundo de las murrinas.
Cuando terminó y cortó la primera loncha de su primera murrina puso cara de sorpresa y me miró como diciendo "he hecho magia" y es que cuando no conoces ninguna técnica cuesta imaginar que juntando cuatro churros puedes hacer flores.
Creo que hizo unas tropecientas piezas usando esa murrina:
Peces, manitas, mariposas, flores, estrellas... no podía parar y al terminar se llevó un sobre acolchado, lleno!

Ya lo advertía al principio... esto engancha.


pd.: las fotografías son algunos de las piezas que hicieron las dos ese día.

8 comentarios :

  1. Hola Claudia, es una pena que vivamos tan lejos la una de la otra, me hubiese gustado que fueras mi profesora en esto de las poliméricas. Realmente creo que tienes futuro en esto de la enseñanza. Un abrazo. Lola

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  2. Qué lujo debe ser tenerte como profe....

    Y ya te lo dije, pero te lo repito: me encanta como nos contás las historias..., disfruto mucho leyendo tu blog..

    Un besote!!!
    (ya tenemos 2 fimoadictas más???)

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  3. Vachu, creo que de momento tenemos a una fimoadicta más, mi amiga, porque mi hermana apenas tiene paciencia para estas cosas, quiere tener todo hecho ya, ya, ya. Cuando su mariposa estaba en el horno cada 5 minutos me preguntaba si estaba cocida, jaja.

    Pero mi amiga es una adicta en potencia y ya me envió un mail para que le mande enlaces de técnicas y demás.
    El siguiente paso es que se enganche al foro (risa maléfica).

    Un besote guapa!!!

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  4. hola Claudia,creo que estás hecha toda una artista en esto del fimo, te quedan piezas muy bonitas.

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  5. Niña con una profesora como tu cualquiera aprende y mas si le dejas sus juguetes
    Las piezas muy chulas y la primera murina una pasada
    Besoss
    Agosto70

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  6. Muchas gracias Carmen!

    Agostito, a mi hermana te la voy a mandar para allá a ver si amenazandola con la famosa laminadora la ponemos firme, jeje
    Un besote

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  7. He descubierto tu blog. Y creo que me engancharé, igual que sé que me voy a enganchar a las arcillas poliméricas que descubrí la semana pasada. Y sí. A las que no habíamos hecho nunca. Cortar nuestro primer filetito de murrinas nos parece magia. Ahora a descubrir nuevos mundos!!!

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